Una superficie convexa (cilíndrica) refleja un frente de ondas de forma divergente por lo que es un difusor natural.
El espesor de esta superficie afectará a la gama de bajas frecuencias difundidas, lo que le hace comportarse como membrana (absorción de bajas frecuencias ó trampa de graves)
El campo de difusión es perpendicular al eje del cilindro.
Ideales para rincones, evitando el efecto rincón y haciendo a la vez una trampa de graves.
