Inicio

COMENTARIOS Y NOTICIAS

EL ESTADO ACTUAL DE COSAS

En Arquitectura cuando se proyecta un espacio tanto en obra nueva como en rehabilitación, se hace necesario calcular el mismo para las funciones a las que se ha de dedicar e incluso algunas más que en el futuro puedan surgir, esto incluye proyectar y calcular volúmenes, cargas, accesos, instalaciones, climatización, etc. etc.

Pero en España con elevada frecuencia se olvida la Acústica, es decir se presupone una buena acústica proyectando edificios sin tener en cuenta las leyes acústicas que actúan sobre cualquier espacio, abierto, semiabierto ó cerrado. Las consecuencias son invariablemente negativas al respecto y se hacen patentes en función de la necesidad del uso al que se dedique el espacio en cuestión, a veces la mala acústica pasa desapercibida pero en cuanto se trata de oír aparecen los problemas frecuentemente en momentos donde ya no se dispone de tiempo, medios y presupuesto.

Como salida típica a menudo se atribuyen estos problemas a equipamientos de sonido como es el caso de conocidos auditorios, estaciones de ferrocarril y aeropuertos, pero no siendo estos la raíz del problema no pueden solucionar este de forma eficaz.

Por lo tanto en espacios donde oír bien sea esencial o importante es imprescindible una acústica óptima es decir controlada para unas funciones determinadas.

Esto dentro de un proyecto supone una partida mas y la coordinación con el conjunto del proyecto, algo asumible en cualquier caso, pero una vez acabada la ejecución, supondrá primero una decepción del resultado proyectado,  unas partidas de gastos extra, frecuentemente unas difíciles e inconvenientes soluciones y en algunas ocasiones soluciones inviables e incluso imposibles. También pueden suponer problemas de responsabilidad civil por incumplimiento de condiciones.

Si se piensa en esto cuando se esta preparando el proyecto básico, es mucho mas fácil coordinar el diseño del edificio o recinto con las condiciones acústicas convenientes e integrar en el proyecto las consultas, diseños y cambios necesarios para lograr unos resultados óptimos (y quedar todos contentos...)   

Es común encontrar entre arquitectos opiniones sobre la Acústica como ciencia NO exacta, estas provienen de la ignorancia del tema, pues la Acústica es una ciencia tan exacta y calculable como cualquier otra si se trata con el debido rigor, es además previsible.

La Arquitectura esta sujeta a leyes Físicas, Funcionales, Económicas, Estéticas... y también Acústicas.

Cuesta creer que mas del 70 % de nuestras actuaciones como Ingeniería Acústica corresponden a problemas detectados en edificios donde no se ha proyectado teniendo en cuenta la acústica o con una consideración muy baja, por esto insistimos en la necesidad de asesorar a tiempo evitando males mayores para todos.

Y BIEN...

Nuestra proposición consiste en establecer un sistema de consultoría que opere a nivel proyecto o en cualquier otra etapa de la ejecución y puede ser desde una simple consulta hasta un estudio completo de predicción de comportamiento acústico que gracias a las herramientas actuales puede hacerse en tiempo record con un coste razonable. Esto ofrece una garantía al arquitecto de poder esperar resultados idóneos y en cualquier caso dentro de su control mediante un asesoramiento preciso sobre sus proyectos o sobre los problemas acústicos planteados y ocultos.

La consultoría de acústica debe ocuparse en definitiva de “todo lo que genera ruido o sonido” y ofrecer soluciones específicas a todos y cada uno de los problemas que se plantean, los cuales se reseñan brevemente

 

Aislamiento sonoro del y al exterior  (molestias e interferencias)

Acondicionamiento acústico interior (mejorar o reparar la acústica)

Ruidos de instalaciones (eliminar o atenuar)

Sistemas de Sonido (diseñar y optimizar

en fin... manos a la obra!

                                                                                                                                                            atrás